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Historia y cómo visitar los Toros de Guisando: un monumento histórico por descubrir

Toros de Guisando

Los Toros de Guisando son unas de las esculturas de piedra más famosas e históricas de la localidad abulense de El Tiemblo, a solo unos minutos en coche de nuestro Hotel, La Posada del Agua. Así que si estás pensando en pasar unos días con nosotros o visitar las cercanías del embalse de El Burguillo, vamos a conocer qué son los Toros de Guisando y su historia, además de algunos consejos para visitar este popular enclave y disfrutar de este punto de interés turístico y cultural.

Qué son los Toros de Guisando: la verdadera historia detrás de su enigma

La historia tras los famosos Toros de Guisando, el conjunto de cuatro esculturas ubicadas en El Tiemblo, es en parte un gran misterio. Existen muchas teorías acerca del verdadero origen de estas esculturas de piedra granítica, consideradas como Bien de Interés Cultural, que forman parte de la cultura vetona, y que se cree datan entre los siglos IV y II.

Los creadores de los monumentos fueron los vettones. Un antiguo pueblo íbero habitante de la zona, cuyo territorio se extendía por las provincias de Ávila, Zamora, Toledo, Segovia, Cáceres, Salamanca y Madrid.

Estas esculturas se encuentran en una alineación este – oeste, apuntando hacia el ocaso y en dirección hacia el monte Guisando.  Tienen unas medidas de más de 2,6 metros de longitud y 1,5 metros de altura, y poseen una base y varios agujeros en los que encajan cuernos de vaca. 

Una de las teorías de las tantas teorías que han surgido en torno a estos monumentos de piedra previos a la dominación romana de la Península Ibérica, hace hincapié en la importancia que tenía para esta cultura prerromana el sol poniente. De acuerdo a algunos expertos, podrían haber sido creadas en este lugar debido a que era considerado un sitio de gran importancia para los vettones.

Otra hipótesis plantea que las esculturas fueron erigidas como un monumento de protección al ganado, ya que se sabe que era un pueblo guerrero y dedicado a las actividades de ganadería. También existe otra teoría que habla de que su creación podría estar relacionada con la delimitación del área entre los pueblos. Pero la hipótesis más aceptada hasta el momento es que fueron creadas como un símbolo religioso.

Los acuerdos de los Toros de Guisando, firmados entre Isabel I de Castilla, “La Católica” y su hermanastro, el rey Enrique IV de Castilla, recibieron su nombre debido a este paraje. Aunque no hay pruebas de que haya sido escogido por considerar el lugar de los monumentos como un punto que tuviera algún valor religioso.

Consejos para visitar los Toros de Guisando y cómo llegar hasta ellos

Para llegar hasta los Toros de Guisando puedes tomar la carretera del Tiemblo, Ávila, en dirección al Soltillo de Grada. Pero si vienes desde Madrid, puedes tomar la carretera M501 y girar hacia la abulense AV904. 

Desde nuestro Hotel, lo tienes muy cerca a solo 11 minutos en coche, como te mostramos en esta ruta.

La zona de estos monumentos se encuentra cerca del cauce del arroyo Tórtolas, ubicado entre Madrid y la de Castilla y León. El área está abierta los tres primeros miércoles de cada mes, además de los días viernes, sábados, domingos y festivos. 

El horario de atención al público varía en temporada de verano e invierno, ya que en temporada invernal la entrada es hasta las 18:00 horas (en verano es permitida hasta las 21:00 horas). En cualquier caso, nosotros te informaremos con gusto de las mejores horas para ir a visitarlos y otras actividades que se pueden ver aprovechando la visita.

La entrada es gratuita los primeros miércoles y viernes de cada mes, mientras que el resto de días tiene un coste de 2 euros. Sin embargo, los menores de 14 años disfrutan de la entrada gratis, siempre y cuando, estén acompañados por un adulto.

La visita a los Toros de Guisando tiene una duración aproximada de media hora, pero los alrededores son perfectos para disfrutar de diversos planes en familia. Por ejemplo, puedes conocer el Puerto el Pico, en Gredos, o conocer la Cueva del Águila y las populares piscinas naturales, ubicadas en Arenas de San Pedro.

También es un gran sitio para descubrir las cercanías de Hoyos del Espino en una ruta a caballo, realizar una excursión familiar a la Reserva de animales Centro de Fauna Natura Navas o hacer una visita a las bodegas Navalcarnero que ofrecen excursiones de ecoturismo.

Y si deseas descansar y relajarte, ya sabes que puedes hacerlo en La Posada del Agua, nuestro hotel rural sostenible en el embalse de El Burguillo.